He arrancado mi actividad lesionándome

He arrancado mi actividad lesionándome

 

La posibilidad de hacer ejercicio al aire libre, después del confinamiento, ha incrementado las lesiones y ahora se atienden más lesiones deportivas que por Covid-19.
Hace menos de un mes esta noticia en un diario digital decía:
Las urgencias por running; superan la Covid-19 en el hospital de Igualada
Las fracturas de huesos se multiplican en el centro sanitario hasta hace poco colapsado por la pandemia.” (El Triangle)

Cada septiembre con la vuelta a los entrenamientos aparecen muchos lesionados, sobretodo niños. Y ahora nos hemos encontrado con una nueva “vuelta al cole”.
En niños suelen ser el blanco de los esguinces y fracturas de tobillo y lesiones fibrilares en músculos, ya que suelen iniciar de forma explosiva e incontrolada. Pero ahora en adultos está pasando. Hemos salido a la calle como cabritas por el monte y nos estamos lesionando.

¿Por qué hay más predisposición ahora a lesionarse?

  • PERIODO DE INACTIVIDAD: Se produce una debilidad muscular rápida, el sedentarismo acorta musculatura y la contractura. Algunos grupos musculares no han perdido tanto, pero otros han sufrido. No poder dar paseos para muchas personas de más edad, les ha supuesto un empeoramiento de la musculatura más interna, la que nos equilibra, la que nos sostiene. Ésto se traduce en fatiga muscular, pérdida del equilibrio y disminución de la coordinación. También la osteoporosis que requiere darle peso a los huesos, es decir, caminar, se ha agravado, y predispuesto a fracturas patológicas de cadera.
  • GANANCIA DE PESO EN ESTE TIEMPO: la alimentación inadecuada hace aparecer inflación y empeora el drenaje linfático de nuestro cuerpo. La consecuencia: fatiga muscular, pesadez de piernas, estreñimiento…
  • LESIONES PREVIAS: toda lesión antigua puede haberse manifestado por el empeoramiento físico debido a los dos puntos anteriores. La aparición de dolor en esas lesiones, no ayuda a la vuelta a la actividad con el ritmo anterior al confinamiento. Sumemos ahora también el componente emocional, que ha aumentado la aparición de contracturas. Las condiciones perfectas para una lesión recidivante.
  • EJERCICIO DEFICIENTE HECHO EN CASA: La no adecuada práctica, bien por no conocer la técnica o porque los ejercicios elegidos no se han adaptado a la condición física de la persona, serán un lastre de lesiones al iniciar la practica al aire libre. Por otro lado, los ejercicios que se hayan hecho en casa no tienen la misma característica que lo que se pueda hacer en el exterior, pavimento distinto, distancia y tipo de ejercicio con movilización de músculos diferentes.
  • EMOCIONES Y EL REFLEJO EN EL CUERPO: Lo estamos tratando los fisioterapeutas, contracturas por estrés en zona cervical que irradian dolores de cabeza, provocan mareos o lesiones lumbares por el teletrabajo. Presiones laborales, económicas, familiares, duelos sin elaborar… La ansiedad y la depresión han lastrado el cuerpo con sus contracturas, insomnio y los desechos naturales de nuestro cuerpo no han sido bien eliminados…consecuencia: dolor, lesiones y un sistema inmune al límite.
  • LOS QUE HAN PASADO EL COVID-19: Está por determinar el alcance de las consecuencias ya que no a golpeado a todos con la misma intensidad. Pero sí hay un denominador común en los hospitalizados, es la atrofia muscular. Estas personas van a tener que seguir un control rehabilitador por un tiempo para mejorar. Y ahí estaremos los fisioterapeutas para ayudarles.

 

4 RECOMENDACIONES BÁSICAS

Según el Consejo General de la Educación física y deportiva para la vuelta al ejercicio post confinamiento, recomienda a la población que:
1. Conozca sus límites
2. Conozca si debe consultar al médico
3. Personalice su programa de entrenamiento
4. Caliente

No puedo estar más de acuerdo en estos cuatro puntos, ya que no cumplir alguno de estos puntos ha sido el motivo de las primeras lesiones vistas.

  1. Mi límite: Si cuando practico el ejercicio, camino, etc me duele y no pasa calentado, tengo una lesión que debo atender. Si bajo ritmo, intensidad o distancia y al día siguiente aparece el mismo dolor con la misma intensidad, reposo al día siguiente. Si después del reposo y con menos intensidad de ejercicio, el dolor vuelve, hay una lesión que tratar.
  2. Consulta al médido: Si hemos hecho lo citado en el anterior punto y ese dolor me impide hacer una función habitual de mi vida: descansar, dolor en reposo o dolor en un movimiento concreto, debemos consultar al médico. El diagnóstico variará el tratamiento: unas lesiones requerirán reposo, otras movimiento, otras calor y otras frío.
  3. Personalizar el programa de entrenamiento: pasa por acudir a un profesional si queremos un cambio en nuestro estado. Muchas veces arrancamos solos y nos va bien, ya que volver a una rutina aminora las molestias. Pero a veces, no acabamos de descontracturarnos y nos impiden una versión “pro” de nosotros.
  4.  Calienta: Sí calienta pero no estires antes de empezar. Regla básica que se confunde con la importancia del estiramiento final después del ejercicio. El calentamiento puede ser hasta bailar un rato o empezar tu ejercicio mucho más lentamente para ir progresando.
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