Propósitos… ¿tienen que ser en Año Nuevo?

Propósitos… ¿tienen que ser en Año Nuevo?

¿Quién no ha pensado alguna vez en los propósitos de año nuevo? Bajar de peso, dejar de fumar, hacer deporte, encontrar una pareja, tener un hijo, cambiar de trabajo, etc. Estos propósitos suelen ser los más habituales, pero este año es diferente, esta semana hemos dejado atrás un 2020 muy complicado, lleno de incertidumbre, muchos cambios y nuevas emociones. Puede que a muchos no nos haya gustado este año y parece que las expectativas para el 2021 son aun mayores de lo habitual. Incluso los medios nos están diciendo que el 2021 va a ser mejor, que año nuevo, vida nueva. Si de normal, marcarse objetivos o propósitos puede ser motivo de estrés o ansiedad, el querer que este año que empieza sea mejor que el anterior puede convertirse en un problema.

 

¿Pero qué nos hace establecer estos objetivos? Quizá sea tradición, quizá sea porque el contador de un nuevo año está a cero y tenemos tiempo por delante para conseguir lo que queremos, o tal vez sean los deseos y anhelos de cumplir con promesas que nos hacemos en otros momentos.

 

No obstante, los propósitos de año nuevo no son una amenaza siempre y cuando no se conviertan en una obsesión. La ansiedad puede aparecer al crearnos expectativas de cambio muy altas y en espacios de tiempo muy cortos y, si no los conseguimos, es cuando desciende la motivación y se cae en el desánimo y la frustración. Por ejemplo, si dejo de fumar el día 1 de enero, quizás lo consiga o quizás recaiga a los 10 días y sienta mucha frustración por no conseguirlo. En cambio, si dejo de fumar progresivamente, quizás vaya consiguiendo mi objetivo con mayor facilidad y motivación.

 

Por lo tanto, los objetivos y los propósitos son buenos, nos ayudan a crecer, a empezar o dejar cosas que nos dan miedo y a llegar donde queremos, pero hay que ser flexibles, realistas e ir poco a poco.

 

Al final, lo importante es que cada persona vayamos a nuestro ritmo, que nos escuchemos, que nos permitamos sentir, descansemos y nos cuidemos. Quizás un propósito pueda ser mantener los cambios conseguidos el año anterior, que seguro que han sido más de los que crees. Siempre podríamos hacer más y más, pero un año nuevo no te lo exige, así que puedes empezar cuando quieras, te sientas listo y motivado. No pasa nada si este enero no tienes ganas de poner tus metas en práctica, tienes todo el tiempo que quieras. Está bien que no te sientas inspirado y contento todo el tiempo. Solo porque sea 2021, un nuevo año, no significa que debamos cambiar de la noche a la mañana.

 

¿Y si este año te propones ser respetuoso contigo mismo, cuidarte, recordarte que eres humano y focalizarte en dar pequeños pasos? Sé un poquito mejor cada día, pero porque quieres, no porque te lo impongas. Aunque los cambios cuando empiezas parezcan pequeños, con el tiempo te llevarán a algo mayor.

Empieza por cuidarte a ti mismo con pequeñas tareas:

  • Guárdate 15 minutos al día para ti
  • Practica tus aficiones
  • Date una ducha caliente que relaje tus músculos
  • Rodéate de la gente a la que quieres

 

Cualquier momento que nos proporcione satisfacción, hará que nuestro año sea mejor.

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